El estudio, financiada por Waltham®, autoridad mundial (de Mars, Incorporated) lÃder en bienestar y nutrición de los animales de compañÃa y la Asociación de Veterinarios Americanos para la colaboración, investigación y compenetración Humana-Animal, en colaboración con la Sociedad Protectora de Missouri Central y tres centros residenciales para jubilados, llega a esta conclusión.
La investigación se centró en la influencia del acompañamiento, tanto animal como humano, en la distancia recorrida por los ancianos, asà como en la confianza de los jubilados en su capacidad de caminar.
En un periodo de tres meses, los participantes fueron divididos en tres grupos: uno sin acompañamiento, otro con acompañamiento humano, y un tercer grupo con acompañamiento de perros abandonados. El grupo sin acompañamiento continuó con sus ejercicios habituales diarios y los ancianos acompañados con personas pasearon por las inmediaciones de la residencia. El grupo acompañado con perros, sin embargo, paseó con un animal de la Sociedad Protectora de Missouri Central durante cinco dÃas cada semana.
El último número de la revista ‘Mayo Clinic Women’s Source Healthsource’ que edita la ClÃnica Mayo de los Estados Unidos, repasa algunos de los últimos datos que se han publicado sobre los factores que contribuyen a la felicidad. Entre otras cosas, el artÃculo reconoce que la edad sà importa.
Un nuevo estudio certifica que los pacientes con Parkinson moderado o avanzado pueden beneficiar de la neuroestimulación cerebral. Los avances, como reducir los movimientos involuntarios o incrementar la calidad de vida, implantando dos electrodos en el cerebro son notables.
Un estudio realizado en el Instituto de Neurociencia de Gotemburgo, Suecia, ha revelado que los septuagenarios tienen una vida sexual plena. La investigación demuestra que pese a la edad que tienen – y posiblemente con distintos achaques – experimentan más orgasmos, coitos y placer a la hora del sexo.
Por el contrario, la satisfacción sexual masculina no ha experimentado el mismo 'boom' que la de las mujeres, pero los autores del estudio indican que: "Ellos tienen menos problemas para reconocer sus fallos en la cama, cosa a la que antes no se atrevÃan. Realmente no disfrutan menos, sino que ahora dicen cuándo ha estado bien y cuándo no".