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Mujeres con cirugía para bajar de peso, reducen las complicaciones obstétricas

Las mujeres que antes de embarazarse eran obesas y tenÃan el peso muy elevado; pero que se sometieron a una intervención para bajar de peso, casi no sufren de problemas obstétricos.
"Las mujeres obesas que se someten a una cirugÃa bariátrica y pierden peso antes de quedarse embarazadas mejoran su salud y la de sus hijos", ha explicado, Melinda A. Maggard, autora principal del trabajo y miembro de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y de la organización sin ánimo de lucro RAND Corporation.
Las mujeres obesas, por ejemplo, tienen el doble de probabilidades de tener un niño con espina bÃfida, más riesgo de precisar una cesárea, de desarrollar preeclampsia o de que sus hijos sean a su vez obesos.
Sin embargo, una de las soluciones cada vez más populares contra la obesidad es la cirugÃa bariátrica, como el bypass gástrico o la gastroplastia. La revista ‘Journal of the American Academy’ (JAMA) recoge una revisión de 75 estudios centrados en las consecuencias de la cirugÃa bariátrica realizada antes del embarazo sobre las complicaciones obstétricas.
La conclusión es clara: la mayor parte de estos problemas disminuye tras la pérdida de peso secundaria a estas intervenciones. Los partos prematuros, el bajo peso al nacer, la diabetes gestacional o la preeclampsia son menos frecuentes si la mujer pasa por el quirófano antes de quedarse embarazada.

Mujer con transplante de ovario da a luz a una niña

Una mujer de nacionalidad alemana, la primera en recibir un transplante completo de ovario acaba de dar a luz a una niña, según informa la agencia británica PA. La recien estrenada madre, de 38 años y cuyo nombre no ha sido facilitado, se quedó embarazada tan sólo un año después de someterse al trasplante del ovario entero de su hermana melliza el año pasado, tras haberle fallado los suyos a los 15 años, a causa de un fallo ovárico prematuro que la dejó estéril.
Sherman Silber, el doctor que llevó a cabo la operación en el Centro de Infertilidad de St Louis, en Missouri, Estados Unidos, ha señalado que su paciente ha dado a luz a una niña de unos 3,5 kilos mediante cesárea. Su caso se ha presentado en el transcurso de la conferencia de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva que se está celebrando en San Francisco.
Según ha explicado el especialista encargado de la operación al diario británico ‘The Sun’, este tipo de operación requiere técnicas de microcirugÃa muy precisas para volver a conectar los vasos sanguÃneos con el nuevo órgano, sin embargo, sólo tres meses después de operarse, la mujer tuvo su primera regla después de 22 años.
Refieren que este parto es el noveno que se produce en el mundo después de una donación ovárica entre hermanas gemelas idénticas, aunque hasta ahora los alumbramientos se habÃan producido después de trasplantar únicamente un trocito de corteza ovárica, y no el órgano completo.

Una prueba en sangre para detectar la preeclampsia

La preeclampsia, una complicación del embarazo que cursa con un aumento de la tensión arterial, puede ser detectada en los primeres meses de gestación, aún si todavÃa no se han presentado los sÃntomas.
Según un estudio británico, bastarÃa una prueba en sangre para determinar si la madre sufrirá de preeclampsia. El estudio, realizado por cientÃficos de la Universidad de Bristol, Inglaterra, sugiere que un nivel bajo de proteÃna en la orina durante las primeras etapas del embarazo, cuando aún no han aparecido los sÃntomas, podrÃa ser una señal de que la gestante desarrollará esta grave enfermedad.
La preeclampsia, que suele aparecer entre el segundo y tercer trimestre de gestación, se caracteriza por el incremento de la tensión arterial, edema y presencia de proteÃnas en la orina. Este sÃndrome puede tener graves consecuencias para la mujer y el feto, puede provocar un aborto o un parto prematuro, y es responsable de la muerte de entre siete y 10 madres al año, según la Fundación Británica del Corazón (BHF), que ha financiado el estudio de la Universidad de Bristol.
Los expertos señalan en su estudio que medir el nivel de la proteÃna VEGF165b a las doce semanas del embarazo podrÃa ser un "buen indicador" del riesgo de desarrollar esta patologÃa. Esta prueba permitirÃa seguir de cerca la gestación de la madre, a la que se le podrÃa suministrar aspirina, que ayuda a reducir el riesgo de preeclampsia en un 15%.
Las pruebas de los expertos mostraron que en embarazos normales, habÃa un aumento de la proteÃna VEGF165b a las doce semanas de gestación, mientras que en las mujeres que desarrollaron preeclampsia apenas habÃa una elevación de esa proteÃna. El análisis sugiere que su fuerte incremento se retrasa en las mujeres que la padecen.

El embarazo y la vacuna para la gripe

Un reciente trabajo ha comprobado la seguridad de vacunar contra la gripe a las embarazadas en el tercer trimestre de gestación. Esta vacuna es capaz de proteger a las madres y a sus hijos hasta los cinco meses después de su nacimiento.
Sin embargo, a pesar de estar recomendada por la Organización Mundial de la Salud desde 2005, muchas mujeres son aún reacias a ponerse la vacuna de la gripe, pensando en los posibles riesgos que esta significa en la gestación.
"La seguridad de este procedimiento se ha demostrado, pero hasta el momento no ha habido evaluaciones prospectivas y aleatorias acerca de su efectividad", señalan los autores del estudio publicado en ‘The New England Journal of Medicine’. Su pequeña investigación, en la que tomaron parte 340 mujeres en Bangladesh, fue diseñada para evaluar si la vacuna contra la gripe reduce los casos de esta enfermedad y en qué modo.
El 92,9% de las participantes completó el seguimiento, que se prolongó hasta 24 semanas después del parto. La mitad de las embarazadas, todas de tercer trimestre, recibió la vacuna de la gripe y las restantes, la del neumococo. En el periodo estudiado, la inmunización materna redujo significativamente la tasa de casos de gripe en niños, señala el estudio.
Otras enfermedades respiratorias que cursan con fiebre también descendieron, tanto en las madres (36%) como en sus hijos (29%).
Las limitaciones de esta investigación, en cuya financiación ha participado la Fundación Bill y Melinda Gates, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la Universidad Johns Hopkins y varias compañÃas farmacéuticas, invitan a la cautela. No obstante, concluyen sus autores, “se trata de la primera prueba que apoya la vacunación materna para prevenir la gripe en bebés y sus madres”.

Antibióticos durante el embarazo, daños a largo plazo en los niños

Últimos estudios acerca del uso de antibióticos en mujeres con un parto pretérmino (antes de la semana 37 de gestación) o con rotura temprana de membranas y el seguimiento durante siete años de sus hijos dejan varias conclusiones que cuestionan el uso de estos fármacos en la obstetricia.
Se destierran el mito de que son compuestos inocuos y ponen de relieve las graves consecuencias de su uso injustificado. ORACLE I y II se pusieron en marcha en 2001 con el objetivo de evaluar la actividad de la eritromicina y el combinado ácido clavulánico-amoxicilina en las mujeres que tenÃan un incipiente parto prematuro o que presentaban la rotura temprana de las membranas. Ambas condiciones pueden tener consecuencias adversas para madre e hijo y en muchos casos son secundarias a una infección (por eso se emplean antibióticos en su manejo), aunque ninguna de las participantes tenÃa sÃntomas de ello.
Entonces, los resultados de estos estudios justificaban exclusivamente el tratamiento con eritromicina en aquellas mujeres con rotura de membranas. Las demás terapias no demostraron beneficio ni daño alguno sobre la salud de los bebés. Siete años más tarde, los autores presentan el seguimiento realizado a los casi 6.500 participantes con datos que esclarecen aún más cómo deben emplearse estos fármacos.
"La lección que debemos aprender parece evidente: en contra de la creencia popular de que los antibióticos no están exentos de riesgos", reza el comentario que acompaña al trabajo. Alison Bedford, del Sistema Nacional de Salud del Reino Unido, y Philip Steer, del Hospital Chelsea and Westmister, comunican el hallazgo: a largo plazo, los niños que habÃan estado expuestos a antibióticos porque sus madres tenÃan un parto prematuro habÃan desarrollado más parálisis cerebral y otras discapacidades.
"SerÃa poco sensato desechar el aumento de parálisis cerebral detectado por considerarlo un hallazgo arriesgado", escriben los investigadores del ORACLE. En el caso de las mujeres que recibieron ambos fármacos, 35 bebés tenÃan parálisis cerebral, en comparación con los 12 del grupo del placebo, casi un 3% más.
En el primero de estos trabajos, -el de las parturientas con rotura prematura de membranas-, la eritromicina mostró beneficios a corto plazo al reducir la mortalidad y el riesgo de graves complicaciones de los recién nacidos, además de prolongar el embarazo. Sin embargo, a largo plazo no se ha detectado ninguna ventaja, algo "decepcionante", según los autores, y para lo que habrÃa que encontrar una explicación.
El incremento de algunas patologÃas graves detectado en el ORACLE II es aún más preocupante y pone de manifiesto algunas 'lagunas' de la práctica obstétrica. La principal es la falta de información sobre el funcionamiento de casi todos los fármacos en el organismo de la mujer embarazada y del embrión o feto, apuntan los estudiosos que a su vez piden a los gobiernos invertir en la investigación de este tema.

Madre a los 40 años

Las mujeres nacemos con un promedio de 400.000 óvulos, cifra que va disminuyendo con el pasar de los años. Según las cifras, llegados los 40 años, sólo contaremos con 1.000 óvulos, cantidad que crea los problemas de fertilidad.
Sin embargo, para las mujeres que se unen al grupo de las mamás tardÃas, existen los avances de la ciencia. Aunque los expertos coinciden en que la década idónea para tener descendencia se sitúa entre los 25 y los 35 años, más del 40% de las mujeres desean convertirse en madres, pasados los 40 años. Pero a partir de esta edad las cosas se complican, disminuyendo el éxito de un embarazo.
A partir de esa edad, lo primero que se tiene que valorar es el buen estado de salud de la paciente, pues el embarazo supone una sobrecarga cardiaca y metabólica y puede surgir una serie de problemas. Son habituales los casos de hipertensión, diabetes gestacional o los que pueden terminar en cesárea, ya que cuentan con más probabilidad de tener placenta previa.
Si tu deseo de concebir es grande y estas dispuesta a acudir a la ciencia, existe para ti, la 'fecundación in Vitro clásica, que suele costar entre 3.500 y 4.500 euros, se administra a la mujer una serie de inyecciones para estimular sus ovarios y que pueda producir varios ovocitos en un mismo ciclo. Estos se extraen con una punción transvaginal y se inseminan con el esperma. Se suelen implantar dos de los embriones resultantes en las trompas de la mujer o, en su defecto, en el útero. La eficacia de esta técnica de reproducción asistida varÃa mucho en función de la edad de la mujer: hasta los 40 años, se sitúa en un 50%; entre los 40 y los 45, disminuye hasta el 20%; y a partir de los 45 años es incierta.
En las mujeres de mayor edad, a las que ya se les ha retirado la regla por completo, la opción más adecuada es realizar la fecundación in Vitro a partir de los óvulos de una donante. También se suele emplear en las pacientes que producen ovocitos de una calidad que no es óptima o que han sometido a otras técnicas que no resultaron eficaces.
En este caso, es la donante la que se somete el proceso de estimulación ovárica, con inyecciones, y la mujer 'receptora' sólo tiene que tomar unas pastillas de estrógenos, durante 10 ó 12 dÃas, para que el útero se prepare para albergar el embrión. Suele costar unos 6.000 euros y cuenta con una eficacia de un 60%.
La alternativa más sencilla, y la que se suele utilizar con las parejas más jóvenes y con menores problemas de fertilidad, es la inseminación artificial. Se estimula a la mujer con una menor cantidad de hormonas, para que genere varios ovocitos, y se inyecta el semen directamente en el útero, el precio entre 300 y 400 euros.

Madres con diabetes tienen mayor riesgo de tener bebés con defectos congénitos

 Los bebés nacidos de madres que sufren de diabetes son tres veces más propensos a nacer con un defecto. Asà lo señala un estudio reciente, publicado en el “American Journal of Obstetrics and Gynecology”.
Las madres que padecen de diabetes juvenil (de tipo 1), o de tipo 2, tienen mayor riesgo de dar a luz bebés con diversos defectos congénitos : defectos cerebrales, cardiacos, medulares, en los riñones, labio leporino, anormalidades en los órganos reproductores y en las orejas, señalaron los investigadores.
El doctor Adolfo Correa, director del estudio, señala que la investigación ha demostrado que la diabetes se encuentra relacionada con un mayor número de defectos de nacimiento de lo que originalmente se pensaba. El estudio también arrojó que, al parecer, la diabetes gestacional no se encuentra relacionada con el incremento del riesgo de padecer defectos genéticos. Aunque la diabetes gestacional puede presentarse en mujeres embarazadas, generalmente los niveles de azúcar en la sangre suelen regresar a su normalidad.
El estudio tuvo una muestra de 13,030 bebés nacidos con algún defecto congénito en Estados Unidos y 4,895 niños sanos. Se recopiló la información sobre el estado de salud de las madres, de modo que se sabÃa cuales padecÃan de diabetes antes de quedar embarazadas. Luego, el resultado demostró que las mujeres con diabetes tenÃan un riesgo tres veces mayor de dar a luz un bebé con defectos congénitos.


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