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Según lo demostró un estudio, el fármaco Avastin de Roche, ayudó a mujeres con cáncer de ovario avanzado a vivir más, sin que su enfermedad empeore. Estos resultados mejoran la perspectiva del medicamento luego de que fuera rechazado para el uso en el cáncer de estómago.
El mayor fabricante mundial de productos oncológicos, Roche, manifestó que este era el primer resultado positivo en la Fase III de un estudio sobre terapia antiangiogénica, que usa fármacos para evitar que los tumores generen nuevos vasos sanguíneos en casos de cáncer ovárico avanzado.
"Este es un catalizador positivo para Roche y un aliciente para la franquicia de Avastin, sobre todo después de su fracaso en el cáncer gástrico", dijo la analista de Vontobel Silvia Schanz.
El estudio mostró que las mujeres con cáncer ovárico avanzado que son tratadas con Avastin y quimioterapia y luego siguen tomando el medicamento viven más sin que su enfermedad se deteriore, en comparación con las que sólo reciben quimioterapia.
Roche presentará los datos en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica en junio.
Avastin, que funciona privando a los tumores de sangre, ya es indicado para el tratamiento de cánceres de pulmón, colon y mama.



Ahora, los test de fertilidad ya no serán exclusivamente para las mujeres. Un nuevo dispositivo que se asemeja a los test caseros de ovulación o embarazo pero chequea el conteo de esperma se podrá adquirir en Europa.
De acuerdo al doctor John Herr, de la University of Virginia, en Charlottesville, quien participó en el desarrollo de la prueba, el test irá dirigido a las parejas que están intentando tener un hijo desde hace unos meses pero aún no están listas para recibir ayuda profesional.
"El producto costará alrededor de 25 dólares. Eso es mucho más barato que someterse a un análisis completo de semen", dijo el especialista a Reuters Health.
La revista Human Reproduction publica el reporte de Herr y su equipo, que comparó la precisión de su test SpermCheck Fertility con los métodos estándar de conteo de esperma, usando 225 muestras de semen.
“Los test fueron precisos en el 96 por ciento de los casos”, dijeron los investigadores.
Un conteo de esperma de 20 millones de semen por mililitro o más es considerado normal. Un test ofrece la oportunidad de detectar si el esperma de un hombre alcanza este nivel o si tiene uno severamente bajo de 5 millones por mililitro.
"Básicamente le informa al hombre cuán profunda es la infertilidad", explicó Herr. "Si las dos líneas son negativas, es importante que busquen un tratamiento médico", agregó.
El test funciona detectando un antígeno que se encuentra en la superficie de la cabeza de una célula de esperma llamada SP-10, que fue descubierto por el equipo de Herr.
El trabajo de hallar el SP-10 y desarrollar el test, que en gran parte fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud, llevó alrededor de 10 años.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) lo está analizando para decidir si autoriza su comercialización en el país norteamericano.



Un nuevo estudio, publicado en la edición en línea de esta semana de Proceedings of the National Academy of Sciences, el tratamiento con una hormona relacionada con la pérdida de peso parece controlar la diabetes tipo 1 en ratones mejor que la insulina, lo que incrementa las probabilidades de un tratamiento nuevo e histórico para algunos humanos diabéticos.
Según el Dr. Roger Unger, coautor del estudio y presidente de investigación en diabetes del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas en Dallas, “no hay garantía de que la hormona, conocida como leptina, funcione contra la diabetes tipo 1. Sin embargo, si la leptina logra efectos similares en seres humanos, liberaría a los diabéticos de tipo 1 de su régimen diario de varias inyecciones de insulina y monitorización estricta de la glucemia”.
Además, según Unger, la leptina podría ayudar a los diabéticos a controlar mejor su glucemia. "Vivirían más tiempo y no tendrían tantas incomodidades. Ese es el mejor panorama posible que podríamos esperar", añadió el especialista.
Los pacientes de diabetes tipo 1, también conocida como diabetes juvenil, dependen de la insulina, que ha sido el tratamiento principal desde comienzos del s. XX: “El problema es que la insulina inyectada causa sus propios problemas de salud en el organismo. Los diabéticos de tipo 1 tienen un margen de error mínimo para tratar su afección y están en riesgo elevado de enfermedad cardiaca por la insulina”, señaló Unger.
En el nuevo estudio, los investigadores administraron leptina, insulina o ambas a ratones que tenían diabetes tipo 1. Tras el seguimiento, los científicos hallaron que a los ratones tratados con leptina únicamente o en conjunto con insulina les fue mejor. Su glucemia no fluctuó tanto, sus niveles de colesterol se redujeron y no se formó tanta grasa corporal.
Unger señaló que la leptina parece hacer un mejor trabajo que la insulina dirigiéndose a los mecanismos de control de la glucemia del organismo.
Ahora, “la leptina debe ser probada en seres humanos. Tenemos todos los motivos para creer que funcionará en el hombre, lo que conducirá a una mejor salud para los diabéticos” advirtió Unger.
"Sin embargo no tiene sentido emocionarse demasiado hasta que un ensayo en seres humanos demuestre que funciona, cosa que tomará un par de años", subrayó el experto.



Estudiosos italianos han llegado a la conclusión que el aumento en las temperaturas asociado con el cambio climático podría tener una consecuencia inesperada: un aumento de las alergias.
Según el estudio, las temperaturas más elevadas están prolongando la temporada de polen de algunas plantas y árboles, lo que aumenta la carga de polen que producen y causando un aumento en el número de personas que desarrollan alergias a ciertos tipos de polen.
"El aumento en la radiación global determina un avance de la temporada de polen y un mayor periodo de exposición a los pólenes", advirtió el autor del estudio, el Dr. Renato Ariano, director del servicio de alergias del Hospital Bordighera de Italia.
“Este incremento en la exposición al polen puede provocar que más personas que son susceptibles a las alergias desarrollen realmente alergias al polen”, añadió Ariano.
Son casi treinta años en los que Ariano y sus colegas han estado registrando los conteos de polen, la duración de las temporadas de polen y la prevalencia de personas sensibilizadas a los cinco pólenes más importantes de la región de Bordighera en Italia: abedul, ciprés, olivo, hierba y parietaria, una planta común de la región.
Entre 1981 y 2007, los científicos notaron un inicio más precoz de la estación de polen. En el caso de la parietaria, la temporada de polen comenzó unos 80 días antes para el final del estudio que para el inicio. En cuanto a los olivos, la temporada de polen comenzó unos treinta días antes, aseguraron.
Los investigadores también evaluaron a residentes del área, usando pruebas de pinchazos en la piel para medir los niveles de sensibilidad a los cinco pólenes.
"Observamos un aumento constante en el porcentaje de sujetos sensibilizados al olivo, la parietaria y el ciprés, mientras que el porcentaje de sujetos sensibilizados a los ácaros de polvo permaneció sin cambio durante 27 años", advirtieron.



Joachim Aerts y su equipo del centro médico Erasmo de Roterdam (Holanda), lleva tiempo probando la eficacia de una vacuna contra el mesotelioma (uno de los tipos de cáncer más mortales, cuyo tumor se produce en la pleura, la membrana que recubre los pulmones, y está fuertemente relacionado por la exposición a asbestos, un componente tóxico que se empleó durante décadas en la construcción antes de su prohibición).
Las investigaciones que desarrollaron estos especialistas en animales, mostraron que las células dendríticas del propio sistema inmune eran capaces de frenar la enfermedad, y ahora acaba de publicar sus resultados con los 10 primeros pacientes que han probado la terapia.
Se trata de un ensayo en fase I, cuyo primer objetivo era demostrar que la terapia también es segura en humanos; aunque adicionalmente han observado indicios de eficacia. Los científicos extrajeron células dendríticas inmaduras del sistema inmune de 10 pacientes con un mesotelioma en fases iniciales que respondieron a la quimioterapia.
En el laboratorio, estas células defensivas fueron tratadas para que reconociesen como extraños los antígenos del tumor y, posteriormente, se volvieron a inyectar en su organismo.
Aunque el trabajo es aún experimental para extraer conclusiones firmes, los investigadores observaron en las muestras de sangre de los participantes un aumento significativo de anticuerpos (sustancias que produce el organismo cuando detecta elementos extraños) y apenas se registraron algunos problemas de fiebre y síntomas parecidos a la gripe tras 24 horas de la inyección.
"Detectamos respuesta inmune en un número mínimo de pacientes tras la vacuna; si esto se traduce en una mejora de la supervivencia a largo plazo deberá ser dilucidado por futuros trabajos", subrayan los autores del hallazgo.
El mesotelioma es una enfermedad que puede tardar entre 20 y 50 años en desarrollarse desde el momento de la exposición. Por eso, el doctor Aerts alerta de que la incidencia y mortalidad por este cáncer aún seguirán aumentando de aquí hasta el año 2020 a medida que vaya dando la cara.
“La esperanza media de vida después del diagnóstico no supera los 12 meses con los actuales regímenes de quimioterapia, por lo que los investigadores señalan que es urgente seguir trabajando en vías alternativas que lleven hasta nuevas terapias".



Un equipo de investigadores suecos descubrió que los hombres que consumían la mayor cantidad de calcio a través de los alimentos eran menos propensos a morir en la siguiente década de vida que los que consumían la menor cantidad del mineral.
El equipo de la doctora Joanna Kaluza, del Instituto Karolinska, en Estocolmo, estudió a más de 23.000 hombres suecos, de entre 45 y 79 años al inicio del estudio y los siguió durante 10 años, teniendo en cuenta datos sobre su dieta.
Los resultados arrojaron que los que más calcio consumían tenían un 25 por ciento menos riesgo de morir por cualquier causa y un 23 por ciento menos de hacerlo por enfermedad cardíaca durante el seguimiento, que los que consumían menos calcio. Ese consumo no modificó significativamente el riesgo de morir de cáncer.
Los hombres en el tercio superior, según su nivel de consumo de calcio, ingerían casi 2.000 miligramos por día (mg/día), a diferencia del grupo en el tercio inferior que consumía 1.000 mg.
Los autores señalaron que el calcio podría modificar el riesgo de morir de varias formas. Por ejemplo, al reducir la presión, el colesterol o el azúcar en sangre.
Las principales fuentes de calcio alimentario en el estudio fueron la leche, los lácteos y los cereales.

A diferencia de lo que ocurre entre el calcio y el magnesio y el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, poco se sabe sobre la relación entre esos nutrientes y la mortalidad.
Este estudio, aseguró el equipo, no halló efecto alguno del magnesio porque todos los participantes ingerían suficiente cantidad con la dieta. "Se necesitan más estudios en otras poblaciones con bajo consumo de magnesio para confirmarlo", indicó.
Esos estudios deberían medir también el consumo de calcio y magnesio a través del agua potable, que sería una fuente importante de ambos minerales.



Según un grupo de investigadores estadounidenses, un fármaco genérico que se receta ampliamente para el tratamiento de la artritis se muestra prometedor en el tratamiento de la diabetes tipo 2.
Los estudiosos descubrieron que el salsalate, un antiinflamatorio no esteroideo atípico, químicamente similar a la aspirina pero que causa menos molestias estomacales, ayuda a controlar los niveles de glucosa.
Mediante un ensayo clínico de tres meses y con 108 personas, de 18 a 75 años, que tenían diabetes tipo 2, los científicos arribaron a esa conclusión. El estudio encontró que los que tomaban salsalate experimentaban un descenso de 0.5 por ciento en los niveles de hemoglobina A1C, una medida de los niveles de glucosa en sangre. La reducción estaba dentro del rango de varios tratamientos publicados recientemente contra la diabetes.
"Estos resultados son emocionantes", comentó la Dra. Allison Goldfine, directora de investigación clínica del Centro Joslin y profesora asociada de la Facultad de medicina de Harvard en un comunicado de prensa del centro.
"Indican que el salsalate podría ser una vía efectiva, segura y económica para tratar la diabetes", subraya la especialista.
Sin embargo, también reconoce que los hallazgos son preliminares. "En este momento no recomendamos a los pacientes que tomen este medicamento para el tratamiento de la diabetes, hasta que no se hayan completado más estudios", apuntó Goldfine.
Además, Goldfine agregó que el salsalate también podría ayudar a combatir la arteriosclerosis (estrechamiento de las arterias). El estudio encontró que las personas que tomaban el medicamento tenían menores niveles de triglicéridos y niveles más altos de adiponectina, una proteína que se cree ayuda a proteger contra problemas cardiacos.


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