
Turquía se ha convertido en otro más de los países donde se ha prohibido totalmente el consumo de tabaco en bares y restaurantes. Ankara (capital de Turquía) había prohibido el consumo de tabaco en los centros de trabajo, la administración pública y otros lugares públicos, a mediados del 2008 y había acordado con la industria hostelera un aplazamiento de 18 meses.
Llegado el fin de este aplazamiento, y con él la obligación para los propietarios de retirar los ceniceros de las mesas, fijar carteles recordando la prohibición y no aceptar a clientes que se pretendan fumar en el local, Turquía es el nuevo país antitabaco.
Las multas para quienes incumplan con la nueva ley antitabaco van desde las 5.600 libras turcas (unos 2.595 euros) para los empresarios y unas 69 libras turcas (unos 32 euros) para los fumadores.
Cinco millones de agentes han sido formados por el Ministerio de Sanidad turco, que ha contado con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud y otros organismos, para hacer cumplir la legislación.

Un estudio revela la eficacia de un tipo de resonancia para detectar una enfermedad conocida como endometriosis profunda, trastorno que puede desencadenar en problemas de infertilidad femenina.
Esta patología, también denominada endometriosis subperitoneal, se caracteriza por la infiltración de tejido endométrico en otras zonas del organismo. Es una de las principales causas de infertilidad femenina y provoca hemorragias vaginales, fuertes dolores menstruales y durante las relaciones sexuales. En este tipo de patología, los endometriomas se cuelan en los lugares más recónditos del colon, el recto, la vagina e, incluso, en la vejiga urinaria, lo que obliga en muchas ocasiones a llevar a cabo intervenciones quirúrgicas abiertas, en lugar de las laparoscopias.
Volviendo al nuevo estudio y según los investigadores, una resonancia más potente (3 teslas) es capaz de localizar lesiones muy pequeñas y en lugares bastante inaccesibles de la cavidad abdominal, lo que permite un mejor diagnostico para una intervención mucho más segura y eficaz.
Para arribar a estos resultados, los investigadores reclutaron a 41 mujeres de entre 20 y 46 años de las que se sospechaba que podían sufrir endometriosis. Las participantes pasaron por dos tipos de resonancia (1.5 y 3 teslas).
La resonancia de tres teslas diagnosticó certeramente 26 casos de endometriosis profunda y además, reveló la localización y el alcance de las lesiones mejor que su homóloga más antigua.
“Simplemente con poder diferenciar si se trata de la modalidad superficial o de la profunda, el cirujano ya puede decidir si realiza una laparoscopia o una intervención abierta”, señala la doctora Nathalie Hottat, directora de este seguimiento.
Frente a estos resultados, los estudiosos se mostraron muy satisfechos con el estudio y apuntan la posibilidad de poder aplicar esta técnica de imagen a los casos de endometriosis profunda anterior; la que se produce cuando el tejido anómalo se sitúa en el entorno de la vesícula biliar y de la vejiga urinaria.
Sin embargo, aunque los resultados parecen bastante prometedores, los científicos recalcan que es necesario llevar a cabo investigaciones con grupos más amplios de pacientes que corroboren estos hallazgos.