Las uñas de las manos, así como nuestras manos, nuestra cara, nuestra forma de vestir, son nuestras representantes, forman parte primordial de nuestra personalidad y son nuestra carta de presentación.

Parte de cuidar de nuestra salud, es cuidar nuestras uñas para evitar su fragilidad, que se vuelvan quebradizas o se contagien de algún hongo. El que las uñas estén bonitas no significa que estén bien.
Uno de los primeros pasos de protección de las uñas es no comérselas, aparentemente no ocasiona nada el hecho de ese mal hábito, pero sí afecta a la salud y es por esta razón que se han detectado muchas infecciones.
Es importante que laves siempre tus uñas, no permitas que se acumule la suciedad, protégelas con guantes de algodón, goma o caucho para cuando realices la limpieza con detergentes, jabones u otros productos químicos.
Es preferible lavarse las manos con agua fría más que con caliente y no debes olvidar de cortarlas o limarlas luego del lavado. Se recomienda limar las uñas en lugar de cortarlas, pues no es muy beneficioso, pueden resultar dañadas y estar más propensas a contagiarse de algunas infecciones. En caso de querer protegerlas y no contar con mucho tiempo o dinero para acudir donde un especialista, existen muy buenos remedios caseros.

La práctica de buenos hábitos sea con tus uñas y en todo tu cuerpo, te ayudan a llevar una vida más saludable.