La alimentación que grandes y pequeños debemos tomar debe ser una alimentación equilibrada, desde el desayuno hasta la cena, pero en el caso de los niños, y más si están en edad escolar, el cuidado en su alimentación es más importante.

Es bueno hacer que los niños tomen siempre la merienda, pero se recomienda acompañar por un pan y si es integral, que mejor, porque aporta pocos carbohidratos, gran cantidad de vitaminas, proteínas, minerales y fibra, mediante el cual se puede hacer una merienda de lo más complementaria y cuidar el equilibrio alimenticio.
La esencia de llevar a cabo una merienda equilibrada está en el hecho de realizar cinco comidas al día, lo cual es necesario para llevar un orden alimenticio diario. No vale para nada comer hasta reventar y luego pasarse la tarde saciado, y no tomar nada hasta la cena. Esto es malo, fomenta la obesidad y no es nada equilibrado.
Así, la merienda es esencial. Tomar una pieza de fruta, un yogur o una barrita de cereales es ideal para llevar a cabo una merienda equilibrada. Asimismo, en la merienda se pueden incluir otros alimentos, como los frutos secos y se pueden acompañar de zumos. Lo que sí hay que dejar muy claro, es que en la merienda hay que eliminar los bollos y todos esos productos rellenos de cremas y que fomentan la obesidad infantil.