
A dos años del escándalo sanitario provocado por la leche contaminada con melanina, China se encuentra en el ojo de la tormenta, debido a unas 76 toneladas de lácteos contaminados, nuevamente, con melanina.
Los productos fueron decomisados por las autoridades de seguridad alimentaria en una fábrica de la provincia china de Qinghai, tras dos años de que productos similares causaran un escándalo nacional, según informa la agencia oficial Xinhua.
El organismo de control de calidad de la provincia de Gansu, vecina de Qinghai, fue el que descubrió que la leche y derivados producidos por esta fábrica contenían melamina, un compuesto plástico utilizado en muebles y resinas, entre otros usos, que es empleado ilícitamente para simular niveles elevados de proteínas de los alimentos.
Y lo más preocupante es que dicho organismo aseguró que las pruebas de control realizadas en estos lácteos mostraron hasta 500 veces el nivel máximo permitido de melamina.