
El Comité de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado la decisión de mantener la alerta de pandemia de la gripe A, pese a que los niveles del virus han descendido en la mayor parte de los países.
La decisión obedece a que el organismo internacional considera que podrían producirse nuevas oleadas para las cuales los estados deberán estar preparados. Margaret Chan, directora general de la OMS, aseguró que el Comité de Emergencia volverá a reunirse a mediados de julio para evaluar nuevamente la situación.
El virus A/H1N1 se descubrió en abril de 2009 en Estados Unidos y fue declarado como la primera pandemia del siglo XXI el 11 de junio del mismo año, debido a su rápida propagación geográfica y a los temores que generó por tratarse de un virus desconocido y con posibilidades de mutar.
Los grupos de riesgo se establecieron entre los jóvenes, mujeres embarazadas y personas con problemas de salud crónicos. Conforme transcurrían los meses, se confirmaba que, globalmente, el virus tenía efectos moderados y que su tasa de mortalidad era incluso menor a la de la gripe estacional.
El virus AH1N1 ha provocado unos 18.000 decesos confirmados por pruebas de laboratorio, frente a las 500.000 muertes anuales que se atribuyen a la gripe estacional.