
Un grupo de de científicos de la Universidad de Göttingen (Alemania) ha investigado con 20 pacientes un tratamiento contra la rinitis, utilizando el botóx; pero no con inyecciones, sino con una especie de esponjas empapadas en dicha neurotoxina.
Los pacientes fueron divididos en dos grupos; uno tratado con bótox y otro con placebo y, durante 12 semanas, se registraron los cambios de algunos síntomas como: obstrucción nasal, consumo de pañuelos, estornudos, rinorrea (inflamación de la mucosa nasal).
"Hubo una clara reducción de la cantidad de secreción nasal en el grupo al que se le administró toxina botulínica", manifiestan los estudiosos.
"Hemos demostrado que esta aplicación mínimamente invasiva es segura, no produce dolor y es eficaz", añaden los expertos
Según los autores de la investigación, estos hallazgos, confirman el rol de la acetilcolina como un importante neurotransmisor en el desarrollo de los síntomas de la rinitis. La toxina botulínica inhibe la liberación de este compuesto y esto se traduce en una mejoría de la enfermedad.