Si el problema de tu nariz radica en la forma, más no en el tamaño, ya no será necesario pasar por el quirófano para otorgarle a tu nariz la forma deseada.
Un novedoso procedimiento cosmético permite, mediante la introducción de una especie de masilla (dermatológicamente testada y ya utilizada en otras zonas del rostro), corregir la forma de la nariz sin necesidad de bisturí y con resultados visibles en tan sólo 10 minutos.
El tratamiento, que sólo debe realizarse en clínicas especializadas, consiste en la inyección de una masilla cosmética, junto a un gel anestésico, en áreas clave alrededor de la nariz. De esta manera, el especialista va corrigiendo la forma de la nariz para otorgarle una apariencia mucho más estética.
En tan sólo un minuto queda inyectada la masilla requerida, aunque la anestesia ha de aplicarse entre 15 a 20 minutos antes de la intervención.
Se estima que en Reino Unido, unas 1.000 personas ya se han sometido a la nueva intervención. El precio de esta práctica ronda los 350 euros, mientras que la cirugía supone un coste cercano a los 4.000.
Sin embargo, pese a los mucho beneficios, los médicos recomiendan esta práctica sólo cuando se trate de someterse a sutiles retoques en la forma, pero nunca si se trata de alguna intervención más drástica, para lo que se recomienda, la cirugía.