
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los pacientes con gripe A que reciben antivirales en las primeras 48 horas tras la aparición de los primeros síntomas tienen menos riesgo de desarrollar neumonía, una de las causas de muerte más frecuente en estos pacientes.
"El tratamiento administrado en las primeras 48 horas después de los primeros síntomas consigue los máximos beneficios para el paciente, tan pronto como sea posible se debe emplear los antivirales, incluso sin esperar al resultado de los test que confirmen el virus”, manifestaron.
"Los beneficios clínicos asociados con oseltamivir incluyen la reducción del riesgo de neumonía, una de las causas de muerte más frecuente en estos pacientes, y de la hospitalización", añadieron.
La OMS también advierte a los profesionales sanitarios, a los pacientes y los cuidadores que: “Deben estar alerta a las señales de peligro que puedan avisar de que la enfermedad está progresando hacia estadios más severos, ya que la progresión puede ser muy rápida", aunque la mayoría de los infectados por gripe A presenta síntomas moderados y se recupera en una semana, incluso sin recibir tratamiento.
Se debe estar alerta a la aparición en infectados de "señales de peligro" como dificultades para respirar, tanto durante una actividad física o en descanso, fiebre alta tres días seguidos, esputos con sangre, dolor de pecho, alteración del estado mental, cambio en el tono de la piel o bajadas de presión.
"En niños, las señales de peligro incluyen respiración rápida, falta de alerta, dificultad para levantarse y pocas ganas de jugar", acotaron los expertos.