
Según un informe oficial difundido por las autoridades sanitarias británicas, el 53% de los niños de tres escuelas londinenses que fueron tratados con Tamiflu como medida preventiva frente a la gripe A, sufrieron uno o más efectos secundarios, entre ellos: nauseas y pesadillas.
La Agencia de Protección de la Salud (HPA) del Reino Unido, analizó los datos correspondientes a 103 niños, de los cuales 85 recibieron este fármaco por profilaxis después de que un compañero contrajera la gripe A.
De este grupo de 85 niños, 45 experimentaron uno o varios efectos secundarios, siendo las náuseas el más habitual, seguido de dolores de estómago, vómitos, calambres y problemas de sueño.
Además, el 18% de los que recibieron Tamiflu experimentó también "efectos secundarios neuropsiquiátricos", como mala concentración, incapacidad para pensar con claridad, insomnio, mareos, confusión, pesadillas y comportamientos extraños, según lo ha publicado la Agencia de Protección de la Salud.
El estudio, difundido en ‘Eurosurveillance’, fue realizado entre los meses de abril y mayo, antes de que el Gobierno británico decidiera suspender el uso preventivo del Tamiflu frente a la gripe A.
En la actualidad, sólo aquellas personas diagnosticadas con la enfermedad o que presentan claros síntomas de haber contraído el virus son recetados con Tamiflu en el Reino Unido, el tercer país en número de contagios por detrás de Estados Unidos y México.
Se deba hacer un hincapié en el tema y recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomendó no suministrar el médicamente si la persona no era diagnostica con la enfermedad. Hacer un uso indiscriminado del fármaco siempre traerá consecuencia negativas, como la posible resistencia de virus al Tamiflu, hasta el momento el único tratamiento contra la enfermedad.