
El ácido fólico no sólo protege el desarrollo de los bebés contra malformaciones como espina bífida y anormalidades relacionadas, sino que también puede prevenir nacimientos prematuros y defectos cardiacos, según revelan recientes investigaciones.
Especialistas en Texas analizaron los embarazos de 35 mil mujeres y descubrieron que las que dijeron tomar ácido fólico durante al menos un año antes de quedar embarazadas redujeron por la mitad el riesgo de tener un bebé prematuro.
Un segundo estudio, expertos analizaron 1.3 millones de nacimientos en Quebec desde 1990 para buscar defectos de corazón, el defecto más común al nacer. Descubrieron que el nivel de defectos cardiacos graves al nacer cayó 6% al año desde que Canadá inició su propio reforzamiento vitamínico en sus alimentos en diciembre de 1998.
Debido a los informes, los especialistas en embarazos se preguntan si este es el momento de pedir al gobierno que aumente la cantidad de ácido fólico en ciertos alimentos para asegurar que las embarazadas ingieran suficiente.
El ácido fólico es una versión artificial de la folacina, una vitamina B que se encuentra en vegetales de hierbas verdes, frutos cítricos y semillas secas. Todo el mundo necesita folacina porque contribuye al crecimiento de las células; pero desafortunadamente el organismo no produce suficiente.