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Luego de perder el 80% de su rostro y someterse a 30 operaciones, Connie Culp ha vuelto a hablar, reír, comer y respirar por la nariz. El pasado mes de diciembre, un grupo de cirujanos estadounidense realizó un trasplante de cara, el mayor que se ha hecho hasta el momento.
La operación se llevó a cabo en la Clínica Cleveland de Ohio (EEUU) y ahora, cinco meses después, la paciente ofreció una rueda de prensa para explicar su caso. Su marido le disparó durante una discusión y, posteriormente, se disparó a sí mismo. Ella perdió su nariz, un ojo, sus mejillas quedaron destrozadas y su labio superior se borró de su rostro. Desde entonces, con 40 años, Culp no podía tomar alimentos sólidos, ni beber de una taza, perdió el olfato y el sentido del gusto y sólo podía respirar gracias a la traqueotomía que le tuvieron que practicar
Para la reconstrucción de su rostro, se utilizaron partes de las costillas para reconstruir los pómulos, huesos de sus extremidades para reconstruir el maxilar superior e injertos de las caderas para la piel del rostro. Ahora, aunque en algunos momentos resulta difícil entenderla y su rostro está hinchado, Culp ha vuelto a hablar, reír, comer y respirar por la nariz.
Connie Culp tiene ahora 46 años, "Cuando una persona está desfigurada o no es tan guapa como tú, no la juzgues", dice Culp. "Nunca sabes qué le ha podido ocurrir o qué te puede ocurrir... es algo que le podría pasar a cualquiera", añadió.