
La Agencia estadounidense del Medicamento (FDA) acaba de autorizar el uso especial de medicamentos y herramientas diagnósticas de la gripe para hacer frente a la emergencia detectada. La autorización permite un determinado uso de las terapias antivirales aprobadas, Tamiflu y Relenza, que hasta ahora no había recibido el visto bueno de la administración.
La normativa autoriza que Tamiflu -hasta ahora aprobado para el tratamiento y la prevención de la gripe en pacientes mayores de un año-, se emplee en niños más pequeños. Esta decisión se acompaña de una guía para médicos sobre las dosis adecuadas para estos menores.
Además, la autorización también contempla que los medicamentos "se distribuyan a grandes segmentos de la población aunque no cumplan con los requisitos recogidos en el prospecto", explica la FDA en un comunicado.
Por otro lado, la norma hará posible que los Centros de Control de Enfermedades estadounidenses hagan el uso de un test de diagnóstico aún no aprobado que "podría ser efectivo para analizar muestras de individuos diagnosticados con una infección de tipo A y cuyos subtipos de virus no pueden ser identificados con los métodos actuales".