
Los científicos, inmersos en descubrir un tratamiento eficaz contra la malaria, se enfrentan a un verdadero dilema. La resistencia de esta enfermedad a los fármacos viene siendo uno de los principales problemas para quienes luchan contra la malaria en África.
Aunque los estudiosos han identificado las mutaciones genéticas que hacen inmune al parásito responsable de la enfermedad, aún no conocen del todo el mecanismo de acción, ya que las resistencias varían mucho de una zona a otra.
A este entender, un equipo internacional de investigadores acaba de trazar un 'mapa de operaciones', delineando las características y la dispersión de la resistencia a uno de los fármacos utilizados contra el paludismo, la sulfadoxina. La combinación de este fármaco con pirimetamina comenzó a utilizarse en la década de los ochenta después de que se extendiese la resistencia al tratamiento con la cloroquina.
El causante principal de la malaria (el parásito 'Plasmodium falciparum'), desarrolló mutaciones para hacer frente a la pirimetamina y, a mediados de los noventa, comenzaron a detectarse también patógenos resistentes a la sulfadoxina, pero estos últimos no han llegado a 'colonizar' todo el continente africano, lo que, según los citados investigadores, ofrecía una gran oportunidad para describir la distribución geográfica de esas mutaciones y definir sus orígenes con el objetivo de poder combatirlas de forma más eficaz.
Luego de analizar muestras de sangre de pacientes con paludismo de diferentes países africanos y repasando la literatura científica buscando datos al respecto, detectaron la existencia de cinco variantes genéticas causantes de la resistencia y, por otro, el hecho de que los parásitos del este portan mutaciones distintas a los del oeste.
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Según explican los científicos, este hallazgo podría tener importantes implicaciones clínicas ya que sugiere que la efectividad de la sulfadoxina no es la misma en todos los países de África.
"Establecer campañas de control de malaria en áreas unidas socioeconómicamente, donde las mutaciones se extenderían más fácilmente, podrían reducir la carga de la enfermedad más eficazmente que la campañas que se reducen al territorio de un país", afirman los investigadores con su descubrimiento.