
Uñas estriadas, frágiles, con malformaciones y manchas amarillentas, pueden ser las señales más comunes de la psoriasis ungueal, una enfermedad cuyo tratamiento, según los especialistas, resulta muy complicado.
Un reciente estudio indica los beneficios de abordar esta afección con dosis bajas de un derivado de la vitamina A: el acitretino. La psoriasis puede afectar a una única uña o a todas las de las manos y los pies. En algunos casos puede evolucionar hasta la pérdida completa de la uña.
"Demostramos que utilizando acitretino en dosis bajas (0.2 y 0.3 ml.), los síntomas de la psoriasis ungueal mejoran en un 46% a las 20 semanas del tratamiento", explican los investigadores de un estudio publicado en ‘Archives of Dermatology’.
Al parecer, se trata de un fármaco seguro que no tiene efectos secundarios graves y, con un seguimiento del especialista, se puede tomar durante muchos años. Lo interesante de este hallazgo es que supone un importante avance en el abordaje de la psoriasis ungueal, una enfermedad en la que, según los expertos, los tratamientos no siempre funcionan. Por su localización, los agentes locales no llegan en las dosis adecuadas a la matriz, el nacimiento de la uña.