
Un equipo de cirujanos del hospital infantil presbiteriano Morgan Stanley de Nueva York, Estados unidos, ha salvado la vida a una niña tras extraerle seis órganos vitales, bajo los que se escondía un tumor cancerígeno de grandes dimensiones en el abdomen.
Según la edición online del diario Newday, los especialistas han informado que extrajeron a Heather McNamara, de 7 años, el estómago, el páncreas, el bazo, el hígado y ambos intestinos para poder extirpar un tumor maligno del tamaño de una pelota de tenis.
La niña, que vive en Long Island, Nueva York, ya está en su casa, según han indicado varios medios estadounidenses. Durante la intervención, que duró más de 23 horas el pasado 6 de febrero, el equipo de cirujanos mantuvo vivos los órganos del mismo modo que se hubiese procedido en un trasplante habitual, colocándolos a baja temperatura mientras extirpaban el tumor.
Sin embargo, aunque la niña ya se encuentra en su hogar, el cáncer ya se había extendido hasta el estómago, el páncreas y el bazo de la niña, por lo que los doctores no pudieron salvar estos órganos. Para reemplazar el estómago, ya que sin ese órgano no es posible vivir, el equipo de cirujanos ha creado una bolsa con tejido intestinal que es capaz de retener los alimentos hasta que pasen al intestino delgado. Pero a pesar de este sustitutivo, la pequeña precisa de la ayuda de una máquina de bombeo para comer, que transporta en una mochila.
Heather necesitará también inyecciones de insulina y de enzimas que la ayuden a digerir las comidas, ya que la pérdida del páncreas ha hecho que sufra de diabetes.
“Fue una cirugía de alto riesgo", señaló a la edición por Internet del ‘USA Today’, Tomoaki Kato , el cirujano jefe, quien agregó que "tenía una gran responsabilidad a sus espaldas y estaba muy nervioso".