
El uso del ozono con fines terapéuticos se conoce como ozonoterapia y es una técnica que cada vez se utiliza más a causa de los enormes beneficios que tiene en nuestro organismo, sobre todo en el tratamiento de lesiones derivadas del ejercicio físico, como pueden ser las inflamaciones producidas por traumatismos.
En los últimos años el ozono se está utilizando mucho en medicina, y es que el tratamiento de las dolencias mediante este sistema es bastante efectivo. Debemos tener en cuenta que es un gas que forma parte de la vida, y por lo tanto apenas deja residuos en el organismo. El impacto que el ozono tiene en nosotros es inexistente frente a los beneficios que nos va a ofrecer, y es que no deja residuos y no tiene toxicidad.
Esto es lo que ha hecho que cada vez las terapias con ozono ganen más adeptos. No debemos olvidar que es un potente antioxidante que actúa directamente reforzando el sistema inmunológico del organismo, ya que aumenta el número de glóbulos blancos. Esta función protectora evitará los ataques de los radicales libres que pueden provocar en nosotros un envejecimiento prematuro y enfermedades como el cáncer.
En el caso de los glóbulos rojos se produce una mayor liberación de oxígeno que derivará en un mejor transporte que hará que obtengamos una mejor circulación sanguínea y una perfecta oxigenación de todo el organismo. Además, su uso mejora el estado general de las arterias, ya que el ozono permite la disolución de los ácidos grasos insaturados mejorando su asimilación y eliminación.
Vía: Prodmedica