Finalmente ha quedado sin efecto la polémica propuesta que pretendía implantar microchips a los pacientes con VIH en la provincia de Papúa, Indonesia. En la provincia de Papúa, que ostenta la tasa de seropositivos más elevada de Indonesia, se propuso el mes pasado implantar una especie de GPS a las personas con VIH de manera que las autoridades pudiesen controlar sus movimientos y frenar así la propagación del virus.
La idea era poder castigar a algunos individuos sexualmente muy activos si se descubría que habían contagiado a alguien. Sin embargo, la decisión de retirar esa propuesta por el consejo legislador local se produce como reacción a las protestas de varios grupos en defensa de los derechos humanos.
"Hemos decidido retirar la propuesta", ha señalado un portavoz del parlamento local, Komarudin Watubun. Aunque sí seguirá adelante el resto de propuestas de la nueva legislación encaminada a reducir la expansión de la infección por VIH entre la población local.
Papúa, al este de Indonesia, tiene en la actualidad alrededor de 5.000 casos declarados de VIH, lo que supera 20 veces la tasa nacional en el resto del país. El gobierno calcula que podrían ser hasta 29.000 en total debido a algunos rituales de riesgo aún vigentes en ciertas tribus, así como a la falta de información sobre el sida, la promiscuidad y la falta de acceso a preservativos.