Investigadores estadounidenses, han revelado una visi贸n totalmente nueva que podr铆a ser la clave para descubrir soluciones en enfermedades 贸seas como la osteoporosis. Cient铆ficos de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, descubrieron que ciertas c茅lulas presentes en el epitelio que recubre la luz del tracto intestinal desempe帽an un papel crucial en el metabolismo 贸seo.
El metabolismo del hueso comprende dos procesos: la resorci贸n o destrucci贸n 贸sea, llevada a cabo por los osteoclastos, y la formaci贸n de tejido nuevo, realizada por los osteoblastos. En los 煤ltimos a帽os se han identificado numerosos factores que regulan estos procesos, entre los que destaca LRP5, descubierto por su vinculaci贸n con una extra帽a enfermedad que causa ceguera y debilidad del hueso, y otra patolog铆a que cursa con el aumento de la densidad 贸sea.
"El hecho de que diferentes mutaciones en este gen provoquen dos enfermedades de naturaleza opuesta subraya la importancia cr铆tica de Lrp5 en la regulaci贸n de la formaci贸n 贸sea", explican los cient铆ficos. A este entender, el trabajo se basar铆a en descubrir a trav茅s de qu茅 mecanismos ejerc铆a Lrp5 esta funci贸n. Comenzaron con crear unos ratones a los que les hab铆an quitado el gen Lrp5 y descubrieron que su ausencia disparaba la actividad de una enzima, Tph1, en el intestino, la cual regula la producci贸n de serotonina en este 贸rgano.
Gerard Karsenty, el l铆der del equipo del departamento de gen茅tica y desarrollo de la citada universidad estadounidense, se percat贸 de que al alterar los niveles de serotonina en el cuerpo, el metabolismo 贸seo variaba. Sus hallazgos demuestran que esta mol茅cula procedente del intestino act煤a como una hormona para regular la masa 贸sea.
Cuanta m谩s cantidad de serotonina hab铆a, menor era la masa 贸sea del roedor. Y esto ocurr铆a porque esta mol茅cula act煤a sobre los osteoblastos, las c茅lulas encargadas de sintetizar el hueso nuevo, frenando su crecimiento. El efecto del gen Lrp5 es bastante llamativo, ya que su ausencia multiplica por cuatro o cinco los niveles de serotonina en sangre.
"Es algo totalmente nuevo. No ten铆amos ning煤n indicio de que el intestino tuviera control sobre el hueso, y mucho menos de una forma tan poderosa. Nuestra esperanza es que este descubrimiento facilite el desarrollo de nuevas terapias para millones de personas con osteoporosis", se帽ala Karsenty.