Realmente es preocupante la situación que se sigue viviendo en Zimbabue a raíz de una epidemia de cólera en la zona. A pesar que la Organización Mundial de la Salud ha enviado cinco toneladas de suministros médicos a Zimbabue, está es todavía insuficiente.
El cólera ha ganado todavía más terreno en Zimbabwe, sin ningún éxito de frenar la epidemia. Los datos de la ONU hablan ya de 366 muertos y más de 9.000 infectados desde el pasado mes de agosto.
Mientras centenares de enfermos hacen cola en la puerta de los hospitales, especialmente en el barrio de Budiriro (epicentro de la infección), el Gobierno de Robert Mugabe sigue negándose a declarar el estado de emergencia y asegura que la situación "está contorlada".
Además, en medio de fuertes críticas a su gobierno por parte de la oposición, el presidente acaba de abandonar el país para participar en Qatar en una conferencia de la ONU sobre financiación del desarrollo.
El rotativo 'The Herald', medio cercano al poder, no hace mención a la enfermedad en su edición de este jueves, según publica la agencia 'France Press'. Sin embargo, tanto el Gobierno sudafricano más organizaciones internacionales hablan de "una grave crisis humanitaria", y para Morgan Tsvangirai, principal líder de la oposición, se trata "de la peor amenaza a la que se ha enfrentado nunca el país".