Un trabajo publicado en ‘Natura Cell Biology’ demuestra que mediante un análisis de sangre, es posible diagnosticar un tipo de tumor cerebral. Estos tumores liberan pequeñas microvesículas capaces de alterar el tejido que los rodea para facilitar la propagación del cáncer, dichas membranas son localizadas en la sangre y esto permite diagnosticar a tiempo un agresivo cáncer del cerebro, el glioblastoma.
Este gran avance, que aún debe ser validado con otros estudios, podría algún día permitir detectar esta letal enfermedad mediante un análisis de sangre en lugar de los métodos invasivos que hoy siguen siendo necesarios (biopsia cerebral).
Xandra Breakefield, del Hospital General de Massachussets, Estados Unidos, nos explica que estas microvesículas se asemejan a pequeños sacos que se desprenden del tumor y van cargados de algunas sustancias. Entre ellas, ciertas proteínas angiogénicas y moléculas que le permiten ir 'allanando el terreno' en los tejidos circundantes para facilitar la expansión de las células sanguíneas.
Además, estas sustancias facilitan la invasión por parte de las células malignas y alteran la vasculatura normal para ir facilitando la creación de nuevos vasos sanguíneos, que aporten nutrientes y oxígeno al tumor. Por otro lado, estos 'emisarios' van transmitiendo la información genética del glioblastoma a las células receptoras, facilitando la aparición de metástasis. Aunque hasta ahora se sabía que formaban parte importante del sistema de comunicación de célula a célula, es la primera vez que se analiza con profundidad la información que transportan.
Lo que el trabajo ha demostrado es que estos 'sacos' contienen proteínas y ADN mensajero (ARN) que podrían ayudar a detectar la presencia de un glioblastoma en el cerebro y facilitar la mejor elección del tratamiento para estos pacientes.