Una extraña enfermedad se ha cobrado la vida de tres personas en Sudáfrica, y las autoridades están investigando el origen de esta patología que advierte síntomas similares al Ébola y a otras fiebres hemorrágicas. El Instituto Nacional de Enfermedades Contagiosas del país (NICD), sospecha que el causante podría ser un arenavirus transmitido por roedores y relacionado con la fiebre de Lassa de África Occidental, una enfermedad que causa cada año miles de muertes en África occidental.
Centros europeos de Control de las Enfermedades (ECDO) han emitido un comunicado que explica que la primera de las víctimas era una mujer sudafricana residente en Zambia. La fallecida tenía antecedentes de una picadura por garrapata. La mujer falleció el día 14, sólo 10 días después de empezar a presentar los primeros síntomas: fiebre, dolores musculares, vómitos, bajo recuento de plaquetas y grave necrosis hepática. Además, los sanitarios que la atendieron observaron convulsiones, sarpullido y edema cerebral.
A los pocos días, el sanitario que la trasladó hasta el hospital también cayó enfermo con síntomas muy similares. El paciente ingresó en el hospital el 27 de septiembre, y después de una semana su estado empeoró notablemente. El 2 de octubre murió, probablemente contagiado por los fluidos corporales de la primera mujer durante el viaje a Johanesburgo.
Y por último, la tercera víctima de este misterioso brote es una de las enfermeras que atendió a la víctima inicial en el hospital. En este caso, el patrón de la enfermedad se repitió, con unos días iniciales de síntomas febriles y un rápido empeoramiento que causó su muerte en un sólo día. Además, los ECDC señalan que existen otros casos sospechosos con estos mismos síntomas, pero cuyo origen no ha sido aún confirmado.
En total, se calcula que unas 120 personas habrían estado en contacto con los tres afectados, por lo que serán vigilados durante un período de tres semanas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) habla en su página web de un cuarto caso confirmado, una enfermera sudafricana que ha ingresado en el hospital después de estar en contacto con los casos anteriores.
Las muestras de las dos últimas víctimas fueron enviadas a los laboratorios del instituto sudafricano dedicado a investigar las enfermedades infecciosas. Los resultados dieron negativo para las principales causas que podrían haber provocado este tipo de fiebre hemorrágica (fiebre de Lassa , Ebola, Marburg, Malaria, Leptospirosis o infección por rickettsias). De momento, los investigadores siguen pendientes de los cultivos virales y celulares que han realizado en animales y de otras pruebas de laboratorio para dar con la causa de este brote.
Debemos estar atentos a esta noticia, pues al parecer, esta es una nueva enfermedad más grave que las ya conocidas.