Aunque la recomendación de perder peso cuando se te ha detectado diabetes es muy necesaria, no estaba muy claro hasta qué punto podÃa favorecer el control de la enfermedad o qué beneficios concretos podÃa conllevarles.
Un reciente estudio ha demostrado que perder peso en los primeros años luego que se te diagnosticara diabetes tipo 2, tiene importantes beneficios para combatir el mal. Se calcula que aparte de sufrir esta enfermedad, la mitad de los pacientes sufre también obesidad.
Adrianne Feldstein, una de las investigadoras que realizó el trabajo y perteneciente a la Fundación Kaiser Permanente, comentó que "hasta ahora ya se sabÃa que la pérdida de peso es un componente importante del tratamiento de la diabetes. Ahora sabemos además que hay un periodo-ventana crÃtico de 18 meses después del diagnóstico en el que se pueden obtener algunos beneficios que repercutan a largo plazo y en el que los pacientes están más dispuestos a realizar cambios en su estilo de vida".
La obesidad es un gran problema que agrava el control de la glucosa y empeora el riesgo cardiovascular. Los investigadores estadounidenses revisaron el historial médico de 2.500 adultos con diabetes tipo 2 durante cuatro años. En los tres primeros, evaluaron al detalle su peso, elaborando una curva que mostraba cualquier ganancia o pérdida de kilos. El cuarto año se dedicaron a evaluar sus niveles de glucosa y de tensión arterial.
De estos, hubo 314 pacientes que perdieron una media de 11 kilos en los 18 meses de seguimiento. Estos participantes, que pasaron de unos 109 kilos a 98,6, comenzaron a ganar el peso recuperado en el cuarto año, hasta casi alcanzar sus niveles de inicio. Sin embargo, a pesar de este repunte, los investigadores observaron que eran ellos los que mejor control de su enfermedad mostraban de todos los participantes.
Este control glicémico y de la presión sanguÃnea, advierten los especialistas, puede prevenir algunas de las complicaciones más habituales de los pacientes diabéticos, como las que afectan a los ojos, al riñón, e incluso, la muerte por problemas cardiovasculares.
Los especialistas midieron concretamente el Ãndice de hemoglobina glicosilada y la tensión arterial, que estaban por encima de la media en los participantes que no adelgazaron o que engordaron.
El estudio no indaga en los mecanismos que podrÃan explicar los beneficios observados, aunque sus autores sugieren que podrÃa estar relacionado con otros hábitos de vida saludables que acompañan al adelgazamiento, o a una mejor sensibilidad a la insulina que persistirÃa en el organismo tras la pérdida de peso.