Si estás preocupado(a) por la falta de apetito que presenta tu niño(a), tranquilÃzate, pues la inapetencia infantil no está relacionada con una enfermedad, en la mayorÃa de los casos.

Muchos padres acuden a consulta de pediatrÃa, preocupados porque sus hijos no comen o, cuando lo hacen, surgen protestas y lo hacen con desgano. Lo mejor en estos casos, es una revisión fÃsica por parte del galeno, para descartar alguna enfermedad, y un adecuado control del peso y talla del menor.
Los niños que rechazan la comida, tienen, por lo general, un apetito apropiado para su edad, además de un adecuado desarrollo. Los niños en edad preescolar tienen menos requerimientos de calorÃas, pues su crecimiento es más lento.
La hora de la comida se puede convertir en un mal rato y un verdadero suplicio, tanto para los padres que exigen a los menores, como para los pequeños que pueden protagonizar escenas de rechazo radical por los alimentos.
La razón por la que los padres extreman sus medidas de fuerza para obligar a comer a sus hijos, se debe al desconocimiento de las funciones fisiológicas de los niños, pues durante la etapa que va de los 2 a los 5 años, los niños sólo ganan entre 1 y 3 kilos por año. Por lo tanto, los pequeños de estas edades tienen menores requerimientos nutricionales y , en consecuencia, poco apetito.
CONSEJOS:
- El ejemplo es lo mejor, pues los niños imitan a los padres. Se debe estimular a los niños dándoles ejemplo.
- Reducir la ingesta de golosinas, sobretodo antes de las comidas.
- No comer a deshoras.
- Ofrecer nuevos alimentos acompañados por los que más prefiere el niño
- El ambiente de la comida debe ser el adecuado. Deben evitarse los juegos y otras actividades que puedan distraer o sobre estimular a los niños.
Via :
Consumer Eroski