
Un estudio realizado por investigadores especialistas en enfermedades cardiovasculares de la Universidad de Ohio, han determinado que existe una conexión directa entre la polución y la hipertensión.
Los científicos utilizaron ratas para el experimento, exponiéndolas a diferentes niveles de agentes contaminantes que los seres humanos respiran día tras día. Dichos niveles se establecieron por debajo de los que normalmente se encuentran en países desarrollados como China o India, y en algunas partes de los Estados Unidos.
Los investigadores encontraron que la exposición por intervalos cortos, a aire contaminado, por un periodo mayor a 10 semanas, eleva la presión arterial en aquellas personas predispuestas a ello.
El estudio se ha desarrollado en un marco que pretende concientizar a los gobiernos y al mundo en general, que ya es hora de reducir la contaminación ambiental.