El proyecto venezolano que buscó afianzar el problema del sector salud en los puntos más vulnerables de ese país, tiene sus deficiencias. Se trata de un programa de asistencia médica que Hugo Chávez, presidente venezolano, impulsó hace cinco años en los barrios más desfavorecidos de su país. Sin embargo, este proyecto no estaría cumpliendo con las expectativas que se estimaron desde un principio.
Según las conclusiones de un informe de la revista médica “The Lancet”, 'Barrio adentro' (programa de salud), comenzó como una esperanzada iniciativa que pretendía acercar los servicios básicos a los sectores más pobres del país, con la construcción de nuevos consultorios y la formación de más profesionales en salud.
A ese entender, se deseaba lograr que haya un médico por cada 1200 personas; pero en la actualidad sólo se cuenta con un doctor para cada 3000 ciudadanos. Esta deficiencia se debe, en parte, a que Cuba destinó más de 4.000 médicos a programas similares desarrollados en otros países, como es el caso de Bolivia.
A día de hoy, se han instaurado menos de la mitad de las 8.500 propuestas de asistencia médica que se preveían para 2004. En mayo de 2007 se habían construido unas 2.700 clínicas, con una inversión de cerca de 82 millones de euros; pero el 30% de estas se encuentran vacías, sin personal sanitario.
"Están abandonadas porque, de momento, no hay suficientes médicos en todo el país", explica Adolfo Delgado, presidente de la Sociedad Venezolana y Bolivariana de Medicina General Integral Delgado.
Sin embargo, y pese a todos estos incovenientes, el plan 'Barrio Adentro' , parece estar funcionando, afirmó la revista médica.