La creencia de cuidar los dientes sólo cuando estos son permanentes, es una grave equivocación que a futuro nos acarrean los terribles problemas bucodentales. Para ayudar a los padres a identificar los alimentos que dañan más los dientes y provocan otras enfermedades orales, los especialistas nos proporcionan unos consejos básicos muy fáciles de seguir.
Desde la lactancia, incluso si el bebé se nutre exclusivamente de leche materna, pueden aparecer los primeros peligros. Para evitar que los elementos azucarados de la leche materna desmineralicen el esmalte, debemos enjugar con agua la boca del bebé, después de cada toma.
A partir de los seis meses, cuando el bebé empieza a ingerir azúcares refinados y alimentos de consistencia blanda y pegajosa – los que por su consistencia se alojan más tiempo en la cavidad bucal del bebé – comienza el ataque bacteriano, entonces la limpieza bucal es una obligación.
La destrucción que se produce, tanto en los dientes como en las muelas, es rápida. Se origina, cuando se añaden alimentos edulcorados al biberón, entre ellos zumos de frutas, manteniéndose durante horas en la boca del niño. Esto se conoce como sÃndrome de caries de biberón. En lo posible no use estos zumos.
A partir de los tres años, la dieta en los niños pasa por una escasez nutritiva por el consumo habitual de golosinas. Sustituya estos con las golosinas naturales que vienen a ser las frutas. Evite que los bebés ingieran dulces por la noche, caso contrario deberá ir a la cama luego de un buen cepillado.
Si tomamos en consideración todos estos problemas y buscamos las soluciones adecuadas, nuestra dentadura tendrÃa un futuro saludable.