CientÃficos españoles descifran cada vez más el papel que juegan en el origen del cáncer, los fragmentos del ADN (microRNAs). Los estudiosos han logrado descubrir en investigaciones con ratones de laboratorio que uno de ellos (microRNAs) está desactivado en algunos tipos de tumores de la sangre, como las leucemias y los linfomas.
Lo más importante de estos hallazgos es que estos fragmentos de ADN que se encuentran desactivados, puede ser posible que vuelvan a reactivarlos para tratar a los pacientes con estas enfermedades.
Los microRNAs son pequeñas moléculas del llamado ADN mensajero que sólo representan el 1% de todo el material genético del ser humano, pero que tienen una capacidad única para regular al mismo tiempo la actividad de varios genes. Y entre ellos, puede haber algunos que deberÃan frenar la aparición del cáncer; o por el contrario, son capaces de promover su crecimiento.
Los cientÃficos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de Madrid (CNIO) han demostrado que el miR-203, está silenciado por una mezcla de factores genéticos y epigenéticos en algunos cánceres de la sangre, como la leucemia mieloide crónica, la leucemia linfoide aguda o algunas leucemias infantiles.
Pueden existir dos tipos de tratamientos para estas enfermedades con las recientes investigaciones: "Podemos hacerlo por dos vÃas diferentes, bien añadiendo a las células microRNA exógeno, es decir, artificial. O bien mediante fármacos epigenéticos, que ya están en el mercado y que están diseñados precisamente para remediar la metilación que hace que miR-203 esté inactivo", explica uno de los investigadores.
Una vez que vuelve a estar activo el 'mini gen' recupera su control sobre el oncogen ABL y es capaz de frenar el crecimiento del tumor.